domingo, 13 de agosto de 2017

Biodanza Orain 2017-18: ¡ Clases abiertas en Septiembre y un año cargadito de novedades!



 Video realizado con fotografias del Festival de Biodanza de Madrid, por gentileza de Teresa Arilla http://www.teresaarilla.com


¡TERMINAMOS EL CURSO CON INTENCIÓN DE DESCANSAR...
Y NO HEMOS PARADO!

Cuando te agarra la motivación, cuando estas lleno de ilusión, cuando la satisfacción por un curso muy potente, intenso y gratificante te llena por dentro, por muchas intenciones de descansar que uno tenga, esa energía interna se transforma en creatividad y da resultados: ¡ Hemos planificado todo el curso del año que viene, tenemos ya la campaña de lanzamiento en marcha y aseguramos que viene un año con novedades importantes para seguir creciendo y aumentando en todos nosotros la alegría de vivir, la conexión interna y el vinculo humano! En estas tres consecuencias de Biodanza vamos a centrar nuestro mensaje de este inicio de curso y es por eso que hemos estado trabajando en varios formatos y materiales de difusión para dar a conocer nuestro grupo regular de iniciación y seguir creciendo juntos. Os mostramos aquí un breve adelanto ¿Qué os transmite? ¿Sentis la invitación a participar de nuestras clases abiertas? ¿Os llegan las buenas vibraciones que transmite Biodanza? ¡Ya me diréis, por que os espero en Septiembre, el viernes 22!.  Siempre lo decimos ...¡ Biodanza Orain, instinto de plenitud!


miércoles, 26 de abril de 2017

Mi Renacer en Biodanza






Silvia propusó una danza de bailar la libertad acompañado. Días después he sabido, que ese acompañamiento, que esa mano sobre la espalda era como un hilo umbilical cuya carga simbólica era profunda y de implicaciones abismales. Era el último día de la formación en RENACER EN BIODANZA. Habían pasado dos años de mis dos roturas de Gemelos. El miedo a nuevas lesiones pesaba continuamente en cada uno de mis danzas. Por fin, estaba pudiendo ampliar mi formación, después de muchos años con dificultades, barreras e impedimentos. Y en esta danza, la música me fue penetrando y yo poco a poco me fui dejando, fuí produciendo el movimiento y volví a levantar vuelo como tan sólo dos días atrás no podría haber imaginado. De repente, como si hubiera entrado en otra dimensión, dejé de ser dueño de mi cuerpo, de mis pasos, de mis movimientos, y me deje arrastrar por ese flujo inusitado que se había apoderado de mí, y cada célula de mi cuerpo entró en una borrachera cósmica de libertad. Y sí, tanta libertad hizo que mi pecho se abriera experimentando el éxtasis del renacido. Comencé en uno de los movimientos a girar, y girar, y girar y pude lleno de gozo abandonarme y dejarme caer totalmente confiado sobre el piso... la totalidad de mi ser quería volver a volar, a danzar la libertad con mayúsculas que acababa de paladear. Y entonces sucedió que me dí cuenta, que era ese mi verdadero Ser, mi verdadero estado natural, mi verdadera esencia: la libertad.

Como la serpiente que ha dejado atrás su piel y ha transitado su renacer, como la mariposa que se ha desprendido de su vida lastrada de larva y ha extendido sus alas para experimentar su liberación, como el colibrí, que embriagado de néctar amplia sus horizontes porque se sabe bendecido de abundancia inagotable, como el sol que se da inagotable sin pedir cuentas a nadie, como el alquimista que se olvida de la fórmula y abraza la matraz que contiene la divina esencia; finalmente como la madre, que  funde el pecho del bebe contra su regazo y sella sus ojos con su recien nacido que sostiene sabiéndose fuente plena de vida; yo había dejado en esa danza, extendidas por toda la sala, las corazas, las caretas, las mochilas, las muletas, los escudos, las maletas, las espadas, las excusas y las trabas, los porques y los para ques, las preguntas y todas y cada una de las respuestas: mi naturaleza original, pura, virgen y completa estaba allí, desnuda, irreverente, eternamente dispuesta.





  Y en todos esos cuatro días, un angel inesperado, había estado acompañando todos y cada uno de mis pasos. Un angel que con su invisible hilo umbilical, había estado preparando mi vuelo, mi danza, mi coraje y mi templanza, mi sueño, mi nada, mi todo, mi ser y mi nueva morada.



Su mirada, de potencia sanadora totalmente inesperada, me vistió de luz.  Aquello, mi querido Rolando, era, fue y será una hierofanía. 






Tan significativa, como cuando días después sostuve entre mis manos a Marie Claire para ayudarla a hacer el tránsito. Tan conmovedora y abismal, como cuando después de su transtasis, la arrope entre mi cuerpo desnudo y sentí la arquetipica visión de sostener la vida sin juzgarla, convirtiéndome en una cuna de ternura, en un mar de consuelo, en un Cáliz de calostro redentor. La mirada inocente de la niña, invitándome a rescatar mi mirada limpia y trascendente, el llanto liberador y renovador de la mujer plena y completa, sostenida entre mis brazos. El transito de niña a mujer. Y mi arquetípica misión de facilitar ese proceso, para vivir mi propio proceso interno. Esta metavisión, que nace ahora mientras desplazo mis dedos entre el teclado, demuestra el poder profundo de biodanza y su condición sistémica y constelar. En la épica formación, había estado acompañando a una niña en toda su inocencia ( en verdad, fue ella también la que me había estado acompañando) para después ayudar a renacer a una mujer completamente pura. La que desprendida de todas sus viejas cargas, había dejado entre contracciones y trances, su vieja piel para nacer inmaculada, embestida precisamente de la más potente y conmovedora inocencia, como Eva en mitad de una ronda que se tornó en su paraíso, como la gran Venus de Boticelli, con la misma belleza primigenia y conmovedora de todo Ser.













jueves, 23 de febrero de 2017

La Mayor Urgencia Planetaria


"Blandír la inocencia pura y rescatada,
eso es el verdadero acto heroico,
esa es la valentía suprema,
esa es la identidad revelada en su estado originario,
esa es la mayor urgencia planetaria...."


Victor Núñez - Kubera - 2017.

martes, 10 de enero de 2017

El vuelo de la Garza: El Extasis del Renacido

Han pasado muchos años desde que en La Plana, asistí a mi primer taller de Biodanza basado en una Extensión creada por Silvia Eick. Allí dancé por primera vez la danza de la garza. "Me recuerdo agazapado, comenzando a agitar mis brazos, alzando el vuelo, y ladeándome a la izquierda y derecha, totalmente abandonado, al vuelo pleno, libre, abarcador y transmutador del que se sabe renacido. Con los ojos ojos cerrados, surque cerros y montañas, afile mi vista meteórica, sentí las rafagas del viento en mis alas extendidas y el penetrante frio del aire helado, limpiaba cara poro de mi piel. Toda mi sangre hervía bajo las penetrantes llamas de la libertad".




 Fue un fin de semana de trabajo especial vivencial, " El proyecto Ave Fenix". Aquella experiencia me dejaría marcado para siempre. Pero en especial, tras romper el huevo y resurgir de entre mis cenizas, aquel vuelo que inicie me trajo hasta nuestros días. Hoy soy didacta de Biodanza, y a mi alrededor, los participantes de mi grupo están comenzando a florecer. Agradezco a la Vida el placer de resurgir una y otra vez, una y otra vez de mis propias cenizas. Es el mismo sentimiento imperturbable, que me hacia levantarme en la vivencia de trance que viví durante mi formación en la Escuela de Zaragoza, con Jorge Terren y Betina Ber. Todavía recuerdo las palabras de aliento y animo de Jorge " Otra vez, Victor...otra vez" y yo embargado por el extasis que producía en mi perder el control una y otra vez, una y otra vez...eso es la libertad a veces, saber perder el control y confiarse al misterio...confiarse abandonandose al Ser... por que cuando uno se abandona al Ser, es emprender ese regreso al origen y es entonces cuando uno puede experimentar lo que Rolando Toro llamaba " El Extasis del Renacido".