martes, 27 de enero de 2015

Biodanza No es esencialmente una propuesta Ludica

Biodanza es una invitación radical. No fue diseñada como danza lúdica, para practicar en salones. Muy lejos de su objetivo estaba, ser entendida como propuesta lúdica para llenar de ocio la tediosa vida del hombre civilizado. Nada tuvo que ver con la visión idealista de las corrientes New Age que proyectaban un mundo nuevo a partir de escindirse de la realidad cotidiana y huir de la implicación presente y activa en los devenires sociales, politicos, culturales. Biodanza fue en sus inicios, una gran provocación que agitó profundamente la conciencia de la Sociedad Chilena por su profundo espíritu transgresor, por su osadia en la reivindicación del cuerpo, de la carne, del ser sintiente y la animalidad consciente, del cuerpo erotizado y el instinto libremente vivenciado. Frente a los valores de potente represión de lo corporal e internalización de la autorepresión, Biodanza invitaba a rescatar los instintos, ha habitar la corporeidad, a mezclar mi cuerpo con otros cuerpos, a sentir hasta el tuétano mi caos interno, entrando en él, danzándolo, viviendo mi locura, como uno de los metodos posibles para liberarme de ella.




Frecuentemente encontramos en Biodanza actitudes utilitarias que ven en la propuesta un modo de aislarse del mundo, construyendo una realidad paralela, que contradice con mucho, los valores más centrales de esta propuesta. Crear una vida escindida, en donde esta mi isla de biodanza, y luego mi cotidiano, es precisamente generar un yo neurotico, escindido de la Vida, y que se permite ser sometido en el cotidiano y espera agazapado a entrar en esa otra pseudorealidad que a creado para si mismo, con el fin de hacer más tolerable su rendición a la civilización alienadora.

Rolando Toro se sentiría profundamente apenado y se diría seguramente para si mismo "no han entendido nada".  Preguntate a tí mismo, que lugar ocupa en tu vida Biodanza. Cual es desde tu sagrado libre albedrio, el papel que quieres que ocupe. Si al menos te sirve para tomar conciencia sobre cual es tu posición real en esta propuesta, al menos habrás ganado en honestidad para ti mismo y podrás alcanzar un mejor nivel de tu propia auto-conciencia.

miércoles, 14 de enero de 2015

Radicalizar la Vivencia

Todos atravesamos periplos y etapas existenciales. Todos tratamos de sentir que lo que queremos, sentimos, decimos y hacemos tiene sentido, va alineado, es coherente. Somos muy extraños los seres humanos. Vivimos tanto tiempo enfocados para fuera, que somos capaces de percibir en los otros cuando no hay coherencia, cuando entran en contradicción. Queremos y pedimos que los demás sean nuestro ejemplo, en lugar de ser nosotros el ejemplo para otros, no por que sea esta nuestra misión, ni mucho menos por que haya que estar pendiente de lo que digan, piensen o la imagen que tengan sobre nosotros. Unicamente por que cuando realmente seamos capaces de entrar en esa radicalización de la vivencia, como propone Biodanza, todo comenzará a funcionar en un orden organico, coherente y armonico, hasta que un nuevo estancamiento provoque que la vida, remueva las estructuras, y entremos nuevamente en una crisis, en un caos que nos impela a recuperar el orden y el equilibrio. Recordemos que Biodanza es movimiento, y no cualquier movimiento. Movimiento pleno de Sentido. Hacer por hacer, cumplir con ritos por cumplir, como abrazar por abrazar, va generando las condiciones necesarias para que se produzca esa ley de economía que rompe con las estructuras innecesarias y promueve una readaptación al medio.

Es obvio, no puedo cambiar el mundo. No puedo pedir a otros, que hagan lo que no quieren hacer, no pueden hacer, no saben hacer, o no consideran de modo legitimo, necesario cambiar. Puedo ser yo ese cambio que deseo para el mundo. Puedo enfocarme, en la parte que me toca. Puedo tratar de estar lo suficientemente atento y centrado, para que la jungla en la que me muevo, no saque la hiena que todos llevamos dentro, sino el aguila que toma altura para saber trascender, y continua, libre, explorando territorios y siguiendo su propio vuelo.